Poderosa recibe sello de dos estrellas por su inversión social en comunidades
Social Progress Imperative y República Sostenible otorgaron a Compañía Minera Poderosa el Sello Empresa Generadora de Bienestar. La minera atribuye sus avances a la revisión trimestral de proyectos y al trabajo con actores locales.
Compañía Minera Poderosa obtuvo el Sello Empresa Generadora de Bienestar (EGB), con una acreditación de dos estrellas, según informó la propia empresa. El distintivo valora su aporte al desarrollo sostenible y los efectos medibles de su trabajo en la calidad de vida de las personas. El dato de fondo va más allá del sello: en la relación entre una minera y su entorno, la discusión también pasa por cómo se mide lo que se invierte y si sus beneficios duran.
Quién entrega el sello y qué premia
El reconocimiento lo otorgaron Social Progress Imperative y República Sostenible, del Grupo La República. La entrega se realizó en Lima, durante el desayuno ejecutivo «Decisiones que cierran brechas: Recursos públicos e inversión social desde una perspectiva territorial».
De acuerdo con la información difundida por Poderosa, el sello distingue a organizaciones cuya inversión social apunta a resultados concretos y sostenibles. Por eso, el criterio destacado no es solo ejecutar proyectos, sino demostrar qué cambian y cuánto perduran.
Por la minera recibieron la distinción Jimena Sologuren, subgerente de Responsabilidad Social y Comunicaciones; Walter Díaz, gerente del Sistema Integrado de Gestión; y Pilar Ordoñez, coordinadora del Sistema Integrado de Gestión.
Revisar cada tres meses
En el panel «Empresas y casos reales», parte del mismo encuentro, Poderosa expuso cómo gestiona sus proyectos sociales. Su fórmula combina dos elementos: evaluar los resultados de manera permanente y coordinar las intervenciones con actores del territorio.
Sologuren explicó que el seguimiento sirve para comprobar si una iniciativa funciona y para corregirla a tiempo. «Cada tres meses revisamos nuestros proyectos, evaluamos resultados y ajustamos estrategias», señaló. Es algo así como un chequeo médico, pero para proyectos sociales: mejor detectar el problema antes de que se agrave.
Según la ejecutiva, esa evaluación continua permite a la empresa asegurarse de que sí contribuye a cerrar las brechas que busca atender.
Municipios, escuelas y organizaciones
La otra pieza es el trabajo conjunto. Sologuren sostuvo que la sostenibilidad de los proyectos depende de dos condiciones: que estén alineados con el propósito de la empresa y que se ejecuten junto con municipalidades, instituciones educativas, organizaciones sociales y otros actores locales.
También mencionó dos factores para que los beneficios se mantengan en el tiempo: medir el impacto y fortalecer capacidades. Dicho de otro modo, un proyecto debería dejar resultados comprobables y también capacidades en quienes participan en él.
Estas valoraciones provienen de la empresa y de las entidades que otorgaron la distinción. La medida de su alcance también dependerá de cómo perciban esos resultados las personas y organizaciones del territorio.
Qué significa para el sector
Para las mineras y sus proveedores, el caso muestra que la inversión social también se presenta en términos de gestión: indicadores, revisiones periódicas y ajustes. Para las comunidades y las autoridades locales, ofrece una pregunta práctica que puede trasladarse a cualquier proyecto: qué se midió, cada cuánto se revisó y qué cambió después. Un sello puede abrir esa conversación, pero la respuesta sigue estando en los resultados sobre el terreno.